CELIA CRUZ

EL AZÚCA QUE SIGUE ENDULZANDO

El 21 de octubre de 1925 en Santos Suárez, un humilde barrio de La Habana, nació Úrsula Hilaria Celia de la Caridad Cruz Alfonso. Esa niña que unos pocos años después comenzó a mostrar su talento cantando en el conjunto El Botón de Oro y luego, después de ganar varios concursos de canto para aficionados en emisoras de radio, empezó a estructurar una vida artística de especial significado para la música latinoamericana.

Celia Cruz, en la década de los años 40, después de varias giras por la isla de Cuba bajo la dirección del maestro Enrique González Mantici y la compañía de Olga Guillot y Elena Burke, conoce a la pianista Isolina Carrillo, quien, apreciando su voz de contralto, le aconseja cantar música afrocubana, por lo que le monta los temas Mango mangüé y Qué vengan los rumberos.

Así, en 1947, Celia realiza sus primeras grabaciones cantando para la orquesta del maestro Obdulio Morales, acompañada de los Coros Yoruba de Alberto Zayas: Changó y Babalú Ayé. Ese mismo año, con Ernesto Duarte y su Orquesta graba: El cumbanchero, tema de Rafael Hernández; Mambé; La mazucamba del compositor y pianista cubano Orlando de la Rosa y Quédate negra, lamento del pianista Facundo Rivero.

Al comienzo de los años 50, cuando integraba el elenco del célebre cabaret Tropicana, fue recomendada al director de La Sonora Matancera, el guitarrista Rogelio Martínez, para reemplazar a Myrta Silva, la “gorda de oro”, la voz oficial en el Decano de los Conjuntos. Para Celia fue un comienzo bastante duro por la popularidad que tenía en la audiencia cubana la estrella puertorriqueña. Así que, después de llorar muchos insultos, su voz electrizante propagó las notas de Cao cao maní picao, guaracha de Estanislao Serviá y Mata siguaraya, afro del pianista Lino Frías, empezando así a dibujar el mundo de seguidores que hoy en día tiene la guarachera en el pentagrama de la música latina.

En 1965, después de 15 años de aclamados éxitos, finaliza la relación musical con la Sonora Matancera. “La Dama de la alegría”, ya con un amplio reconocimiento, inicia su faceta como solista; graba con Tito Puente, con la Fania All Stars, participando así en el nacimiento de la salsa. En 1974 grabó con el flautista dominicano Johnny Pacheco el disco Celia & Johnny, considerado el primer clásico del género.

Desde entonces, en varias ocasiones «La Guarachera de Cuba» compartió tarima con reconocidas figuras de la música en no pocos escenarios del mundo. Hoy en un aniversario más de su natalicio, recordamos a la guarachera con especial nostalgia por el ayer, pero con la alegría de revivir en el callejón LATINO su legado como es este tema musical Titulado BONGÓ e interpretado con La Sonora Matancera. 

por: @negro_latino

video tomado de Youtube

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