El ChaChaChá

De la música al baile.

En el salón de baile “Prado Y Neptuno” que funcionaba en los altos de un edificio ubicado en el cruce de las calles que llevaban el mismo nombre, en la ciudad de la Habana Cuba, nació en el año 1948 un tema musical que trasformaría la escena musical cubana y latinoamericana de entonces, “La Engañadora”. Esta pieza musical creada por el compositor y músico Enrique Jorrín, miembro de la orquesta América, se convertiría en un éxito musical que refrescó y fortaleció la música cubana que ya evidenciaba un desgaste en géneros tradicionales como la charanga y el danzón. Justamente la participación del maestro Jorrín en la composición de decenas de danzones, lo llevó a experimentar nuevas formas de expresión que incluyeron un trío de cantantes haciendo coros y la independización de la parte final de las piezas llenándolas de secuencias rítmicas que invitaban al baile y el goce a los asistentes a los bailes. La aceptación del nuevo ritmo ayudó a su rápida difusión en algunos países de América Latina, México y los Estados Unidos donde gozó de gran popularidad. Una parte importante en la aceptación del nuevo ritmo, que inicialmente fue llamado “neo-Danzón” por su creador, fue la escogencia de un nombre sonoro y original. Es precisamente en el trabajo de improvisación de los bailarines de salón, que creaban curiosos pasos a las nuevas melodías y ritmos del maestro Jorrín, que se definió el nombre con el que este ritmo sería conocido en el mundo entero, el Cha – Cha – Chá -, nombre tomado del sonido que produce el rastreo de los zapatos de los bailarines al ejecutar los tres pasos rápidos que marcan la melodía.

Video Tomado de Youtube

El éxito del Cha – Cha – Chá permitió que las agrupaciones musicales estilo charanga, aquellas conformadas por piano, violines, percusión, bajo y flauta se hicierán populares, no solo entre los bailadores, sino también entre las orquestas latinas que incorporaron estas variaciones a sus propuestas musicales. Al éxito de “La Engañadora” le siguieron un nuevo par de composiciones del maestro Jorrín, “El Alardoso” y “El Tunel” piezas que alcanzaron nuevamente el éxito y precipitaron la partida del músico a México, donde pretendía alcanzar un mayor reconocimiento. Contrario a lo pensado, el trabajo de Enrique Jorrín no logró mayor trascendencia en México donde duró unos cuantos años haciendo presentaciones en emisoras radiales y salones de baile, mientras continuaba explorando nuevos cambios en los formatos musicales. En Cuba sucedió lo contrario, pues la aceptación que el genero logró entre la población a su partida, permitió la creación y establecimiento de diferentes agrupaciones musicales dedicadas al Cha – Cha – Chá, entre las que se destacan Fajardo y sus Estrellas, Orquesta América, orquesta Sensación y especialmente la Orquesta Aragón, cuyo trabajo ha producido algunas de las piezas más reconocidas a nivel mundial, como: El Bodeguero, Que Rico Bacilon, Las Clases del Cha – Cha – CháCalculadora.

El Cha – Cha – Chá, un baile popular cubano que con más de 65 años de historia, sigue siendo un elemento de distinción de un buen bailador.

@_callejónLatino. #DeLatinosEnElMundo.

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"El Bodeguero"Orquesta Aragón (1978) Video tomado de youtube

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